
Obtener una corteza de pan perfecta con bombillas infrarrojas de 110V
Si alguna vez has pasado una mañana mirando fijamente el horno, sabrás lo difícil que es lograr el resultado deseado. Un minuto, el pan tiene un color blanco pálido y triste; al siguiente, está quemado. Existe ese breve período en el que la corteza adquiere ese hermoso color dorado… Pero si se pierde ese momento, todo se arruina.
Por eso utilizamos bombillas infrarrojas de onda corta de 110V. En lugar de esperar a que el aire del horno se caliente (lo cual lleva mucho tiempo), estas bombillas emiten calor directamente sobre el pan. Es rápido… realmente rápido.
¿Por qué 110V?
Básicamente, este voltaje funciona bien con las redes eléctricas que ya tienen las panaderías. Utilizamos envoltorios de cuarzo para las bombillas, ya que pueden soportar altas temperaturas sin agrietarse o deformarse.
Lo mejor es el control que ofrecen estas bombillas. Dado que el calor infrarrojo viaja en línea recta, se puede dirigir exactamente donde sea necesario. Así, se puede calentar la parte superior del pan para obtener ese hermoso color, sin quemar la parte inferior. Es como tener un foco, pero para transmitir calor.
Detalles importantes
Dentro de estas bombillas hay gas halógeno. Puede parecer algo técnico, pero su función es simplemente hacer que el tungsteno evaporado vuelva al filamento. De esta manera, la bombilla no se quema cada vez que se enciende.
También nos aseguramos de que los conectores sean sencillos. Utilizamos bases tipo R7 o similares. Si una bombilla se daña, basta con reemplazarla. No hay necesidad de llamar a un electricista ni de pasar horas reparando todo el sistema de calefacción. Basta con colocar una nueva bombilla y seguir horneando.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas bombillas generan muchísimo calor en un espacio muy pequeño. Esto es ideal para las panaderías que necesitan trabajar rápidamente. Pero hay un problema: debido a la concentración de energía, se ejerce mucha presión sobre los sensores y controladores PID. Si los termopares no están bien colocados o están demasiado lejos del calor, es posible que la temperatura sea demasiado alta.
También hay que tener en cuenta el flujo de aire. Es necesario asegurarse de que los ventiladores puedan expulsar el calor del interior del horno. De lo contrario, el marco del horno podría deformarse.
Manteniendo el aire en movimiento y los sensores calibrados, obtendrás siempre una corteza de pan perfecta.