
Mantener una temperatura constante para los bocadillos, incluso cuando la fábrica está en pleno funcionamiento
¿Alguna vez ha notado que el ambiente en una fábrica puede ser como un congelador por la mañana y como una sauna por la tarde? Si la temperatura ambiental varía entre 15°C y 35°C, un simple temporizador en los elementos calefactores no es suficiente.
Ahí es donde entramos nosotros. Utilizamos tubos calefactores infrarrojos, junto con sistemas de compensación en tiempo real. De esta manera, evitamos que las condiciones climáticas dentro de la fábrica dañen los productos.
Por qué los controles “suficientemente buenos” fallan
El problema es que los controladores PID estándar suelen ser demasiado lentos. Hay retrasos en su respuesta. En la producción de bocadillos, esos retrasos causan fluctuaciones de temperatura. Un lote de productos puede quedar mal cocido, mientras que otro lote puede quedar quemado. Es un verdadero desastre para el control de calidad.
Para solucionarlo, utilizamos sensores infrarrojos que monitorean la temperatura superficial de los alimentos en tiempo real. El sistema verifica constantemente la diferencia entre la temperatura actual y la deseada. Si la temperatura disminuye repentinamente, el controlador aumenta inmediatamente la potencia de los tubos calefactores. Todo esto ocurre en milisegundos. Así, la temperatura se mantiene estable, sin importar lo que pase alrededor de la máquina.
El hardware: potencia versus resistencia
Nosotros optamos por tubos calefactores de cuarzo circulares. ¿Por qué? Porque generan una gran cantidad de calor en un espacio muy pequeño. Se calientan rápidamente. Cuando se trabaja con líneas de alta producción, no se puede permitir esperar a que todo se caliente.
Por lo general, utilizamos tubos con alta densidad de potencia, para que el calor penetre profundamente en los alimentos. Pero hay un problema: si se sobrecalientan los tubos sin un flujo de aire adecuado, pueden dañarse o presentar fugas. No olvide los ventiladores de refrigeración. Asegúrese de que estén diseñados para manejar la potencia real de los tubos, de lo contrario, tendrá que reemplazar el hardware mucho antes de lo esperado.
Manteniendo todo en funcionamiento
Hemos diseñado estos tubos para que puedan reemplazarse fácilmente. Utilizan conectores estándar, así que no tendrá que pasar todo su fin de semana reconectando el sistema.
Un último consejo: mantenga los tubos de cuarzo limpios. Puede parecer sencillo, pero la acumulación de aceite debido a los bocadillos bloquea las ondas infrarrojas. Eso crea “puntos calientes”, y esos puntos calientes dañan los tubos. Simplemente límpielos regularmente. Es la forma más sencilla de mantener la temperatura estable.