
En un estudio de yoga, esos primeros cinco minutos marcan el tono para toda la sesión. Si la habitación está fría, las personas se contienen, los músculos se tensan y el flujo de energía se ve interrumpido. Es necesario contar con un calor que llegue rápidamente y se mantenga constante, sin que esto implique gastos excesivos en energía. Aquí es donde los calentadores infrarrojos de baja potencia resultan útiles.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
El calor infrarrojo es radiante: calienta directamente a las personas y a las superficies, no al aire. Nuestros dispositivos de baja potencia funcionan a 400–800 vatios cada uno. El elemento de fibra de carbono alcanza rápidamente la temperatura deseada y mantiene esa temperatura de manera constante. Se obtiene así un campo de calor uniforme que es suave para la piel, pero suficientemente intenso como para permitir realizar secuencias de calentamiento efectivas. El control es sencillo, gracias a un termostato ajustable, y la seguridad está asegurada gracias a la protección contra vuelcos.
Por qué son adecuados para este uso
En estudios de yoga y fitness, el objetivo es ayudar a los clientes a sudar más rápido y mantenerse en estado de relajación. El calor infrarrojo penetra en la piel, fomentando la relajación muscular y una mejor circulación sanguínea, sin causar corrientes de aire ni ruidos molestos. Los estudios pueden comenzar las sesiones antes, reducir el tiempo de calentamiento y ofrecer una experiencia de calidad, sin necesidad de modificar la infraestructura eléctrica del lugar. Dado que los dispositivos tienen baja potencia, se puede ofrecer este servicio como un valor agregado, de manera práctica y respetuosa con el consumo energético.
Qué hay que tener en cuenta
Los calentadores infrarrojos calientan solo lo que están enfocando. Colóquelos de manera que cubran por igual toda el área de entrenamiento, evitando dirigirlos directamente hacia los rostros. Un ligero ángulo asegura que el calor afecte a los cuerpos y a las esterillas. La temperatura en la habitación será mayor que la temperatura del aire, así que comience con una configuración moderada del termostato y ajuste según sea necesario. Para obtener mejores resultados, utilice varios dispositivos distribuidos por toda la habitación, y asegúrese de que su circuito eléctrico pueda soportar la carga total. De esta manera, el calor será efectivo, el espacio permanecerá tranquilo y la clase podrá continuar sin interrupciones.